President Trump reverses course on promise to allow Ukraine manufacturing of Patriot missiles

El presidente Donald Trump dio marcha atrás este martes en su promesa de permitir a Ucrania fabricar misiles Patriot en su propio territorio. Durante una reunión con su gabinete, Trump dijo que no hay ningún acuerdo cerrado sobre el tema. «Hay que ser muy prudentes, pero también muy cuidadosos. No hemos llegado a un acuerdo al respecto», afirmó el mandatario, según El Periódico.
La declaración sorprendió a varios aliados europeos, que esperaban que Washington cumpliera con ese compromiso para reforzar la defensa antiaérea ucraniana. El sistema Patriot es uno de los pilares clave de la defensa de Ucrania frente a los ataques con misiles rusos.
La promesa original de Trump apuntaba a que Ucrania pudiera producir misiles Patriot localmente. Eso reduciría su dependencia de los envíos desde Estados Unidos y otros aliados. Pero el martes, en plena reunión de gabinete, Trump echó atrás esa idea. Sus palabras dejaron claro que la Casa Blanca aún no tiene una posición definida, según informaron La Opinión de Murcia y Diario de Mallorca.
Trump no explicó qué obstáculos concretos impiden el acuerdo. Tampoco fijó un plazo para retomar las negociaciones. La falta de claridad genera incertidumbre en Kiev, que lleva meses pidiendo más capacidad de defensa antiaérea para proteger sus ciudades y su infraestructura energética.
El Patriot es un sistema de defensa antiaérea de largo alcance fabricado por la empresa estadounidense Raytheon. Puede interceptar misiles balísticos y de crucero en pleno vuelo. Para Ucrania, contar con más misiles Patriot es vital. Rusia ha intensificado sus ataques aéreos en los últimos meses, apuntando a ciudades, hospitales y centrales eléctricas, según recoge La Provincia.
El problema es que cada misil Patriot cuesta alrededor de 4 millones de dólares. Las reservas de los aliados no son infinitas. Si Ucrania pudiera fabricarlos en su territorio, reduciría costes y tiempos de entrega. Por eso el anuncio inicial de Trump generó tanta expectación entre los gobiernos europeos, según apunta Diario Córdoba.
Varios países de la OTAN habían visto con buenos ojos la idea de que Ucrania produjera sus propios misiles Patriot. Eso habría aliviado la presión sobre sus propios arsenales. Ahora, con Trump desdiciéndose, esos planes quedan en el aire. Los gobiernos de Europa Central y del Este son los más preocupados, dado que se sienten más expuestos a la amenaza rusa, según Información.
La retirada de Trump de este compromiso se produce en un momento delicado. Las negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania siguen estancadas. Washington mantiene una postura ambigua: ni presiona a Moscú con fuerza ni da a Kiev todas las herramientas que pide. Esa ambigüedad preocupa cada vez más a los aliados europeos, señala El Periódico de Aragón.
La frase de Trump —«hay que ser muy prudentes y muy cuidadosos»— no aclara qué viene ahora. La administración no anunció ningún plan alternativo para reforzar el suministro de misiles a Ucrania. Sin esa alternativa, Kiev deberá seguir dependiendo de las entregas directas desde Estados Unidos y Europa, según recogen El Día y La Opinión de Málaga.
El giro de Trump es el último de una serie de movimientos impredecibles en torno al apoyo a Ucrania. En los últimos meses, la Casa Blanca ha alternado entre gestos de apoyo y señales de distanciamiento. Esa inestabilidad complica la planificación militar y diplomática de Kiev a largo plazo, concluye El Periódico Mediterráneo.
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