Venezuela Withdraws from International Criminal Court, Citing 'Persecution' and Systemic Inequalities

Venezuela ha anunciado su retirada formal de la Corte Penal Internacional (CPI), convirtiéndose en uno de los pocos países en abandonar el tribunal de justicia más importante del mundo. Caracas argumenta que la CPI «perpetúa la persecución contra el pueblo venezolano y agrava las desigualdades que la justicia internacional debería corregir», según informan El Periódico y Levante EMV.
La decisión llega en un momento clave. Estados Unidos, bajo la administración Trump, ha presionado activamente para debilitar y «desmantelar» la CPI. Venezuela y Washington coinciden así en su rechazo al tribunal, aunque por razones muy distintas.
El gobierno de Nicolás Maduro justifica su salida con un argumento claro: la CPI no es imparcial. Caracas dice que el tribunal actúa contra Venezuela en vez de protegerla. Según El Correo Gallego, el gobierno venezolano afirma que la corte «agrava las desigualdades» en lugar de corregirlas.
La CPI investiga a Venezuela desde 2021 por posibles crímenes de lesa humanidad. Esas investigaciones incluyen acusaciones de torturas, ejecuciones y represión de protestas. El régimen de Maduro siempre ha negado esas acusaciones y las califica de ataques políticos, informa La Opinión de A Coruña.
La salida venezolana ocurre mientras Estados Unidos también presiona para destruir la CPI. Trump firmó sanciones contra jueces del tribunal en 2025. Es una coincidencia llamativa: dos gobiernos opuestos políticamente se unen contra la misma institución, señalan Diario Córdoba y Información.
Sin embargo, sus motivos son opuestos. Washington rechaza la CPI porque el tribunal investiga a soldados estadounidenses e israelíes. Caracas la rechaza porque investiga a funcionarios venezolanos. Ambos usan el mismo argumento: el tribunal es político y sesgado, reporta El Periódico de Aragón.
Retirarse de la CPI no es inmediato. Según el Estatuto de Roma, el tratado que creó el tribunal, un país debe esperar un año tras notificar su salida. Durante ese tiempo, sigue siendo responsable de delitos cometidos mientras era miembro, explica Diario de Mallorca.
Además, la salida no cancela las investigaciones ya abiertas. La CPI puede seguir adelante con sus casos contra Venezuela incluso sin la cooperación de Caracas. Esto significa que los funcionarios venezolanos investigados siguen en riesgo de ser detenidos si viajan al extranjero, indica La Nueva España.
Venezuela no es el primer país en salir de la CPI. Burundi lo hizo en 2017. Filipinas salió en 2019 tras ser investigada por la brutal «guerra contra las drogas» de Rodrigo Duterte. Que Venezuela siga ese camino debilita aún más la autoridad del tribunal, según El Periódico Mediterráneo y La Opinión de Murcia.
Los críticos advierten que si potencias como Estados Unidos y países bajo investigación como Venezuela rechazan la CPI al mismo tiempo, el tribunal pierde credibilidad y capacidad real de actuar. Para sus defensores, la corte es el único freno global contra los crímenes más graves, apunta El Periódico de Extremadura.
Publishers
17
Articles
0
Reach
17